Contaminación en Pachuca

Contaminación en Pachuca

La explotación de los fundos mineros de Pachuca de Soto y Mineral del Monte generó durante 500 años más de ochenta millones de toneladas de lodos conocidos como jales.​


Estos están diseminados de manera inmediata a la mancha urbana, la presencia de metales pesados como el mercurio y el cobre reflejan la posible infiltración hacia los mantos acuíferos originando su contaminación y generan en algunas zonas el arrastre de partículas por medio del viento.


Se ubican dos grandes extensiones de jales: una que está detrás de la Plaza Gran Patio, a un costado del Bulevar Nuevo Hidalgo y la otra que está en Mineral de la Reforma, a unos pasos del CEUNI. En estas zonas se construyeron viviendas, centros comerciales, la terminal de autobuses, la central de abasto y el Estadio Hidalgo.


En Pachuca se cuenta con dos estaciones incorporadas a los Sistemas de Monitoreo de Calidad del Aire (SMCA) ubicadas en el Jardín del Maestro y en el Museo del Rehilete. La cuenca atmosférica de Pachuca está formada por 12 municipios, aporta entre el 8 y 6 % de las emisiones de partículas PM10 y PM2.5, respectivamente; el 23 % de monóxido de carbono (CO) y el 20 % de óxidos de nitrógeno (NOx) del total generado en la entidad.​ En Pachuca de Soto, el 96% de las emisiones municipales de NOx provienen de fuentes vehiculares. La ciudad de Pachuca se mantiene por los 70 puntos del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (IMECAS). Uno de los mayores problemas de contaminación ambiental en la ciudad lo constituye el abundante polvo. La cantidad de partículas suspendidas, son provenientes de los jales mineros, así como de los cerros que rodean a la ciudad.


Por las mañanas una densa capa de smog se puede observar sobre la ciudad, particularmente entre semana.​ Las cargas contaminantes que se llegan a observar en algunas zonas se dispersan por la velocidad y dirección de los vientos característicos de Pachuca, a lo que contribuye la radiación solar.​ Asimismo, los cerros de Santa Polonia, San Cristóbal y El Lobo tienen tal disposición geográfica que permiten darle dirección a los vientos para evitar la concentración de gases.​ En el Río de las Avenidas se cuenta con la existencia de un elevado grado de contaminación, ya que se encuentra conectado con los canales generados por descargas de tipo industrial y aguas negras de los asentamientos ubicados en los márgenes de los mismos.



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